Capítulo 20: El oro de Moscú…¿qué oro?

En 1936, al poco de comenzar el conflicto armado en España, el aún vigente gobierno republicano decidió poner “a salvo” del bando sublevado los fondos del Banco de España. En aquel entonces, el ministro de Hacienda de la Segunda República era Juan Negrín y concluyó que el oro estaría seguro en la Unión Soviética de Stalin.

Juan Negrín - Ministro de Hacienda

En la noche del 22 de octubre de 1936, rusos y españoles comparten una misión de altísimo secreto: cargar 7.800 cajas en cuatro buques soviéticos. Las cajas tenían un contenido valioso: 510 toneladas de oro que correspondían aproximadamente al 70% de los fondos del Banco de España.
 
Junto con el cargamento, embarcaron cuatro empleados del banco de España  que no conocieron su destino hasta que desembarcaron en el puerto de Odessa.

El 25 de octubre, los cuatro navíos hicieron entrada en aguas Soviéticas. En el muelle aguardaban los funcionarios del Grosbank que tardaron varios meses en comprobar y pesar cada una de las piezas de oro recibidas. Probablemente, el motivo de tanta lentitud  obedecía al deseo de justificar la permanencia en Rusia de quienes habían ido custodiando la mercancía. A toda costa se pretendía impedir su regreso a España para que no se divulgara las enormes cantidades de oro enviadas. Su regreso, como el de otros muchos españoles, se alargó durante años.

El oro sería el pago por las armas que la URSS suministraría a la España Republicana. Durante varios meses Juan Negrín firmó numerosas órdenes de compra de armas que  los rusos se encargaban de cobrar con las reservas que tenían en su poder. De sobra es conocido que el material bélico suministrado a la República tenía una calidad deplorable: era antiguo, anticuado y desgastado y se enviaba con tan poca munición que muchas armas se quedaban sin usar. Sin embargo, en 1938, la Unión Soviética anunció que el oro se había agotado y que ya no suministrarían más armamento.

Moneda de oro de los fondos del Banco de España

 Curiosamente, todos los que intervinieron tanto en el traslado como en el  recuento del oro, fueron “desapareciendo”. Los trabajadores del Banco de España nunca regresaron a su país, dónde podían hablar más de la cuenta, sino que fueron enviados a “misiones secretas” a Méjico, Buenos Aires o Estocolmo. Peor suerte corrieron los altos cargos soviéticos que intervinieron en el recuento: fueron destituidos de sus cargos, enviados a campos de trabajo o fusilados. El oro de Moscú, se convirtió muy pronto en leyenda.

Casi al mismo tiempo, una conocida revista soviética, dedicaba un número especial al aumento de las existencias de oro en Rusia, atribuyéndolo al desarrollo de la explotación de los yacimientos auríferos de Rusia. Casualidad o no, el tema del Oro sigue sembrando suspicacias y controversias entre los gobiernos rusos y españoles.

Stalin siempre defendió que el oro español se había gastado: una parte se había invertido en armamento enviado a la república y otra parte a la manutención de los Niños Españoles en Rusia…

 

Sigue toda la historia de Los Niños de la Guerra desde el capítulo 1

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5 respuestas a Capítulo 20: El oro de Moscú…¿qué oro?

  1. Avisnigra67 dijo:

    Leyendo con agrado como siempre tu blog, Elisa. Sin embargo, el material de guerra soviético suministrado a la República era de primera calidad. Los tanques T-26 no tenían rival en su momento, y los aviones Polikarpov hicieron estragos en el bando rebelde, (hasta la llegada de los mejores aparatos alemanes)Otra cosa muy distinta es el alto precio al que se lo cobraron a un país amigo.

    • etcach dijo:

      Ricardo, gracias por tu comentario, por leer mi blog y… por todo.
      Tienes razón al afirmar que algunas de las armas suministradas a la República por la URSS eran muy punteras (el ejemplo del T26 es muy representativo y el uso de este tanque, de hecho, fue crucial en las batallas del Jarama y Guadalajara). Pero como digo, fueron solo algunas excepciones. La mayoría del material enviado desde Rusia eran restos de la 1GM, asi que imagina el estado en el que podían encontrarse. Eso, sin contar que las piezas eran insustituibles y que las armas al usarse dos o tres veces se rompían y no había forma de repararlas. La propaganda soviética, como siempre, era engañosa: según ellos suministraron 3000 tanques, 2000 aviones y más de 1500 cañones todos ellos nuevos y baratos. A día de hoy, se ha demostrado que ni fueron tantos, ni eran tan buenos y por supuesto, como bien dices tu, nunca fueron baratos.
      Mil besos.

  2. Avisnigra67 dijo:

    Si la URSS no hubiera tratado a España como un estado satélite del que se podia prescindir, si Francia y sobretodo Reino Unido no hubieran preferido el mal menor de un estado filofascista al triunfo de las izquierdas… Hay muchos ejemplos de engaños palmarios en la venta de armas a la República. El último libro de Beevor sobre la Guerra Civi es muy explícito al respecto. Y encima la obligación de pagar a tocateja, mientras que los nacionales gozaron de créditos…

    • etcach dijo:

      Por supuesto, para el Kremlin España era un asuntillo político desporvisto de cualquier sentimiento revolucionario. Cara a Europa eran los héroes que se declaraban afines a la causa Republicana y en realidad se llenaban los bolsillos a nuestra costa.Y no solo la URSS. Claro los nacionales tenían todas las facilidades de pago, Alemania e Italia les dieron créditos ilimitados pero sobre todo, los nacionales tenían un ejército bien organizado. Los republicanos solamente con el entusiasmo y la intuición espontánea de las masas armadas con viejas pistolas y escopetas de caza, cuchillos y algunos fusiles era imposible que ganaran la guerra…(Por cierto, las viejas pistolas y las escopetas, seguro que eran compradas en el URSS – jajajaja)

  3. teresa dijo:

    Os invito a leer el libro del historiador Angel Viñas ” El oro de Moscú” y vereis que no cubrió ni en parte el material bélico de excelente calidad mandado por la URSS.

    Los “trabajadores” del Banco de España sí que regresaron a su país ( España), véase p.ej. José María Rancaño, interventor.

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