Capítulo 16 – Meses de guerra

Los niños que llegaron a las Repúblicas Alemanas del Volga, evacuados de las grandes ciudades,  encontraron un oasis en medio de la inmensidad de la estepa rusa: campos de cosecha cuidados con mimo, despensas cargadas de comida y desvanes llenos de leña. La edad de los críos más adultos no llegaba a los 16-17 años y, lógicamente, ninguno tuvo la precaución de prepararse para la llegada del frío. Nadie recogía las cosechas, nadie administraba la leña, nadie preveía lo que estaba a punto de pasar…

Y llegó el invierno:  los campos de cultivo se cubrieron de un manto blanco y todo aquello que no se recogió acabó congelándose bajo metros de nieve, la leña se agotó y las despensas terminaron por vaciarse.

“Como no había leña, terminamos por destrozar las casas que estaban deshabitadas, que eran de madera. El que era espabilado encontraba qué comer; el que no, a pasar hambre. Las enfermedades, tuberculosis y disenterías, principalmente empezaron a hacer estragos…” (Testimonio de S. Segundo para el diario Cambio 16 de 04/05/1977)

Los niños fueron abandonados a su suerte. Sobrevivir era su meta diaria. A medida que aumentaba el hambre, crecían la picaresca y los robos. Fueron muchos los castigados por el gobierno ruso que en aquella época practicaba la tolerancia cero con los ladrones.

Un grupo de niños fue capturado por los alemanes. Estos, fueron los primeros en regresar a España. Fueron recibidos por los Franquistas como víctimas de la barbarie comunista y utilizados para divulgar propaganda antisoviética en España. La noticia que llegó a España sobre la captura de estos niños que huían despavoridos de las tropas alemanas fue tergiversada y lo que se publicó en España el 17 de octubre de 1942 en el ABC fue lo siguiente:

Diario ABC 17 de Octubre de 1942

 

 Más tarde, el diario El Pueblo del 12/12/1942  titulaba:

“Los niños españoles rescatados en Rusia llegan a Madrid – 55 gramos de pan y agua con macarrones fue su sustento desde hace cinco años. (…) De estos niños, que estuvieron por espacio de  cinco años en el “paraíso soviético”, hemos obtenido una impresión exacta de lo que es el régimen ruso: hambre, horror y miseria. En la trágica trilogía se condensan las impresiones recogidas por estos niños que hoy vuelven a la Patria después de mucho tiempo de un absoluto aislamiento”.

El alcance de la hipocresía humana es infinito. El azar hizo que estos niños volvieran a España, pero su futuro fue el mismo que el de los compañeros que llegaron años más tarde: su patria solo les guardaba incomprensión, aislamiento y desconfianza…

 

Sigue la historia de los Niños de la Guerra desde el principio… (Capítulo 1)

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2 respuestas a Capítulo 16 – Meses de guerra

  1. rocio otero dijo:

    Elisa, me encanta… breve,conciso, con una mano de ternura impresionante… enhorabuena¡¡

  2. trinidad dijo:

    esta es la vida de mi hermano Martín Perez, fallecido hace medio año

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